Por
fin se han acabado las clases. Durante estos tres días he intentado
hablar con Bekka, pero no la he encontrado... es como si me evitara.
Salgo
al patio y me dirijo al sitio donde siempre nos ponemos todos a fumar
antes de irnos a casa. Eh, ¿qué es eso? Hay mucha gente en un
corro. Me acerco a mirar.
-
¿Qué pasa?- le pregunto a un chaval que tengo al lado. No me suena,
pero creo que es más pequeño que yo.
-
Dos chicas de último curso se están peleando.- responde mientras se
gira con sus amigos a comentar y a decir que ha conseguido verlas y
que están bastante buenas.
Hm...
pelea de gatas. ¡Genial! Dos chicas peleándose pone mucho. Me abro
paso, a ver quienes son las dos idiotas que se pelean.
-
¡Te dije que no te acercaras a él!- esa voz... es Michelle seguro.
¿Por qué no me extraña que sea ella la que está metida en la
pelea? Pero lo que sí me sorprende y mucho, es ver a Bekka.
-
¿Y para esto me tienes que montar un pollo delante de todo el
instituto? Das pena.- Le mira de arriba a abajo con asco. ¡Esa es mi
Bekka! Hace ademán de irse, pero Michelle le gira y le suelta un
bofetón en toda la cara.
Todos
nos quedamos paralizados, como si el sonido del bofetón nos hubiera
puesto en pausa. Solo faltan esas bolas que salen en las películas
antiguas de vaqueros. Bekka reacciona, quita la cara de susto y echa
la mano que tenía en su mejilla para atrás. Le va a soltar una
buena, y Michelle que está con sus amigas celebrando el hostión que
le acaba de meter no se va a dar ni cuenta hasta que se lo vea
encima. Y pasa, Bekka le suelta una hostia en toda la cara.
-
¡Serás puta!- grita Michelle furiosa. Se tira encima de Bekka
estirándole del pelo. Vale, creo que es momento de intervenir,
porque nadie va a hacer nada... no es normal ver a dos tías
peleándose.
Entro
dentro del corro y me pongo en medio de las dos. Vale, Michelle me
suelta un arañazo en toda la cara, que supongo que iba para Bekka.
Prefiero que me haya dado a mi que a ella... aunque escuece. Cojo a
Bekka por la cintura y la levanto del suelo llevándomela algo más
lejos de Michelle. Otro chico se ha metido y ha hecho lo mismo con la
rubia.
-
¡Suéltame Danny!- grita enfadada mientras patalea, intentando
librarse de mis brazos.
-
¿Te puedes tranquilizar?- le digo dejándole en el suelo y
poniéndole las manos en los hombros. Joder, lleva varios arañazos
en la cara, todo el pelo revuelto y la marca de la bofetada en la
mejilla izquierda. Le acaricio la mejilla. Ella me mira, y puedo ver
en sus ojos el enfado. Aparta mi mano bruscamente.
-
¡Mira como me ha dejado la cara!- se lamenta Michelle mirándose en
un espejo que le ha prestado una de sus amigas.
-
¿Perdona? Mira cómo me la has dejado tú, gilipollas.- dice
gritando detrás de mí.
-
Vamos Bekka, ahora no te ha hecho nada. No vuelvas a empezar...- digo
intentando calmar la situación. Bekka se gira hacia mí y me fulmina
con la mirada.
-
No sabes nada Danny, eres un capullo.- dice dándome un empujón.
¿Ahora qué he hecho?- Ahí tienes a esa zorra, corre a chuparle el
culo, como hace el resto del instituto.
-
Venga, Bekka... no te enfades.- le digo acortando la distancia. Ella
se separa y sale del instituto, seguida por las miradas de todos.
-
¡Ah, Danny! me ha hecho tanto daño... Está loca.- dice Michelle
colgándose de mi brazo.
Yo
no le hago caso. Sigo con la mirada fija en Bekka, que se aleja
rápidamente. No sé por qué, pero me da la sensación de que la he
cagado pero bien.